SpaceX enfrenta una batalla clave antes de su IPO: Starship V3 realizará su primer vuelo este miércoles, y se anuncia como "totalmente reutilizable"
SpaceX está a punto de vivir uno de los momentos más cruciales de su historia.
Esta empresa de cohetes liderada por Elon Musk planea lanzar, tan pronto como el 20 de mayo entre las 17:30 y las 19:00 (hora GMT+8), la nueva Starship V3 desde la base estelar en Texas, EE. UU. —el cohete portador más grande y potente hasta la fecha— marcando el duodécimo vuelo de prueba de la serie Starship.

El momento de este lanzamiento es altamente sensible. Según los informes, SpaceX planea publicar su folleto de salida a bolsa (IPO) tan pronto como al día siguiente del lanzamiento, y podría salir al mercado el 12 de junio, perfilándose como una de las mayores salidas a bolsa de una empresa tecnológica en la historia. Al mismo tiempo, SpaceX compite con Blue Origin, propiedad de Jeff Bezos, por el contrato principal del programa Artemis de la NASA, cuyo objetivo es llevar astronautas a la Luna en 2028.
Musk declaró anteriormente en la plataforma X que la Starship V3 será completamente reutilizable. La Starship V3 ha dado un salto generacional respecto a sus predecesores: la capacidad de carga útil ha pasado de 35 a más de 100 toneladas, se ha optimizado el diseño para una rápida reutilización y, por primera vez, se equipa con un sistema de transferencia de propelente en órbita. Musk señaló en X que la Starship V3 alcanzará la completa reutilización. Se espera que esta prueba dure unos 65 minutos, con un plan de vuelo que incluye el despliegue de 22 satélites simulados de Starlink y el reencendido en órbita de uno de los motores de la nave superior.
Un salto clave tras siete meses de silencio
La última prueba de la Starship (la número 11) tuvo lugar hace más de siete meses. Durante este periodo, la nave experimentó varias adversidades: durante los vuelos de prueba del año pasado se registraron entradas atmosféricas incontroladas y explosiones durante el vuelo en dos ocasiones, lo que ralentizó considerablemente el desarrollo.
El desarrollo de la Starship V3 tampoco ha estado exento de problemas: el superpropulsor explotó durante las pruebas de lanzamiento en noviembre pasado, y en abril de este año el motor Raptor 3 también presentó fallos en las pruebas.
SpaceX afirma haber resuelto estos problemas técnicos y muestra gran confianza en el lanzamiento.
La Starship V3 despegará desde una nueva plataforma en la base estelar de SpaceX, alcanzando una altura total de 408 pies (alrededor de 124 metros), ligeramente más alta que la generación anterior. En este vuelo de prueba, el superpropulsor aterrizará de manera autónoma en el Golfo de México unos 7 minutos después del despegue, sin intentar regresar a la plataforma ni ser capturado por los brazos mecánicos “palillos”; la nave superior amerizará en el Océano Índico tras unos 65 minutos.
Tres mejoras fundamentales
Gran salto en capacidad de carga
La Starship V3 está equipada con 33 motores Raptor 3, con un empuje al despegue de unos 18 millones de libras (aproximadamente 8.165 toneladas), un 10% más que la generación anterior. La nave superior cuenta con 6 motores Raptor 3, sumando más de 3,3 millones de libras de empuje. Gracias a esto, la capacidad en órbita baja de la V3 supera las 100 toneladas (frente a las 35 de la V2), lo que reduce drásticamente el número de lanzamientos necesarios para misiones de gran envergadura y permite bajar el coste por libra de carga.
El empuje del motor Raptor 3 ha aumentado hasta 250 toneladas al nivel del mar y 275 toneladas en vacío, y ahora integra sensores y controladores dentro del motor, eliminando la cubierta protectora y dando como resultado una estructura más simple.
Optimización profunda para rápida reutilización
SpaceX ha realizado varias modificaciones en el superpropulsor de la V3 con vistas a una reutilización frecuente. El número de aletas de rejilla se reduce de 4 a 3, pero cada una es un 50% más grande y significativamente más fuerte, permitiendo a la nave descender con mayor ángulo y aterrizar con mayor precisión. Las tuberías de suministro de combustible han sido rediseñadas, con un tamaño similar al del Falcon 9 primer módulo, permitiendo el encendido rápido de 33 motores simultáneamente y maniobras de volteo más fiables.
Además, el anillo de separación térmica ahora es de diseño integrado en vez de desechable, reemplazando la sección intermedia que antes se descartaba tras cada vuelo, lo que reduce el desgaste de componentes y la necesidad de reparación. La nave superior también ha sido simplificada y su sistema de protección térmica ha sido reconstruido para reducir el tiempo entre vuelos.
Musk ha destacado previamente que el mayor desafío técnico actual para la Starship es la reutilización del sistema de protección térmica. "Nunca se ha fabricado un escudo térmico reutilizable para órbita," afirmó en un pódcast en febrero de este año. "El escudo debe soportar el ascenso sin que se desprendan demasiadas losetas y resistir la reentrada sin que la estructura principal resulte dañada por el sobrecalentamiento." Para abordar este desafío, el vuelo de prueba incluirá dos satélites de inspección para obtener imágenes en órbita del sistema de protección térmica y retransmitir datos en tiempo real a tierra.
Transferencia de propelente orbital: clave para la Luna
Por primera vez, la Starship V3 está equipada con un sistema de transferencia de propelente entre naves, que incluye cuatro conos de acoplamiento en la parte posterior de la nave superior y una interfaz de transferencia de propelente, además de sensores de radiofrecuencia para medir con precisión el nivel de combustible en microgravedad. Esta capacidad es crucial para las misiones lunares Artemis: la nave superior debe repostar en órbita para poder viajar a la Luna. SpaceX aún no ha intentado este tipo de operación, pero este vuelo de prueba será la base para validaciones futuras.
Presión en el calendario lunar de la NASA y ventana de IPO al mismo tiempo
El desarrollo de la Starship avanza más lentamente de lo esperado por la NASA. El director de la NASA, Jared Isaacman, declaró en una audiencia en el Congreso el mes pasado que la misión Artemis III se retrasará hasta finales de 2027, en lugar de mediados de 2027 como se había planeado.
La misión requiere que la nave superior de la Starship se acople y acople con la nave Orion de la NASA en órbita baja, y luego SpaceX deberá certificar la Starship para vuelos tripulados en un tiempo muy corto con vistas a la misión Artemis IV en 2028 para llevar astronautas a la Luna.
A nivel comercial, los planes de IPO de SpaceX están sumamente alineados con el vuelo de prueba de la Starship. Según Reuters, SpaceX planea publicar su folleto de salida a bolsa el 20 de mayo (justo después del lanzamiento) y podría entrar en el mercado el 12 de junio. Además
El éxito o fracaso de este vuelo de prueba influirá directamente en la percepción del mercado sobre la capacidad tecnológica y las perspectivas comerciales de la compañía, lo que subraya su enorme importancia.
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